Desde que me hospitalizaron, inmediatamente sentí el respaldo y la preocupación de tantos, me sorprendía como viejos amigos y vecinos aparecían para saber de mi salud, para acompañarme, como mi familia, mis lindas sobrinas se emocionaban preocupadas al verme medio ido con los medicamentos, no tuve tiempo de sentirme solo, siempre hubo compañía, eso me permitió asumir con fuerza la confirmación del diagnóstico y luego responder satisfactoriamente a los medicamentos que darían inicio al tratamiento. Mis hermanos, mis padres, mis cuñadas, mis suegros, toda mi familia, todos los días pendientes de todo, apoyando a mis hijos y a mi esposa. Jessica era mi preocupación, se que se retiraba triste y llegaba a casa a investigar sobre mi enfermedad, se que a ella la compañía de tantos y especialmente de Fabiola, la hicieron fuerte. Ahí pasé mi cumpleaños fue el mas lindo de todos, el mas concurrido. En los días del hospital aprendí mucho de ustedes mis amigos, fueron muchas las personas asertivas con una palabra de aliento que supe escuchar y guardar.
Llegué a casa y ya tenían una lotería para calentar motores para otra actividad, ese sábado 23 de febrero fue verdaderamente emocionante, sentir ese mágico espíritu de colaboración y trabajo en equipo que generaron, la Antuwenkulentu apoyando, mis viejo amigos scout reunidos, mis vecinos Moya, la familia de Giorgio (que desde la distancia me da su fuerza) y la compañía de tanta linda gente, todos armoniosamente dándome un abrazo inmenso. Luego me eliminaron de la lista de correo, de seguro para no ponerme a opinar y desarmarles la organización de la gran actividad que preparaban (fueron sabios). Sabía que eran muchos los que querían estar, que se pedía algo y aparecía, que todo fluía con rapidez, les observé ir y venir de distintos lugares, supe como el grupo Miguel Vandenvelden se sumaba a la campaña, como muchos artistas, gente que sin conocerme pero que motivados por ustedes se ofrecían para dar su apoyo, vi como alegres hacían tanto con amor por mi, para hacerme sentir mas tranquilo.
Y llegó el 01 de marzo, el día del bingo solidario, tenía muchos deseos de estar aya desde temprano, pero una mierda de examen que me realizaron por la mañana me dejo adolorido y además creo no me hubiesen dejado o a lo menos la Priscilla me hubiese retado de estar ayudando. Llegó el atardecer, ya repuesto partimos al gimnasio y la sorpresa superó todo lo que podía imaginar. Mucha gente, quise saludarles a todos, todo muy bien organizado, todo funcionaba, todos con cara de alegría asiendo lo suyo, un escenario hermoso con un gran trabajo de Pablo y su pupilo Juan Pablo, aparecieron personas que jamás pensé estarían, todos querían aportar, los animadores inyectaban energía, Andrés con un look para registrarlo en la historia, Marín, Cristian, Italo se turnaban para dar ritmo a esta gran campaña, otros que no se veían como Paty, Viviana, Andrea y Daniela en la cocina friendo o asiendo completos, Rosario, Mariela y Fabiola en caja, Obreque y su hijo Vicente en el control de ingreso, David en la parrilla, mis sobrinas Natalia, Carolina e Ivonne junto a Verónica vendiendo queques, Israel con su bella canción apoyando donde fuera necesario, Marco Soto siempre listo en apoyar a todos, Miguel y todo el personal del gimnasio municipal apoyando y facilitando todo, Pablo y Richard entregando sus canciones, Nelson y mi tía Sara llevándose casi todos los premios, fui a la oficina donde guardaban las cosas y me di cuenta de cómo colaboraron tantos con premios, eran muchos, en el bar los M y M Marco Soto, Marco Fierro y Diego locos llenando vasos, Ramón, Mayra, Pepe y Roberto vendiendo bingos, Osvaldo asumiendo la seguridad, Samantha, Jelica, Paula, Danitza y Carla de garzonas, muchos amigos con sus bebes en los brazos (quien los vio), Leo registrando cada momento, Ricardo de multifuncional, las vecinas loquitas con el grupo Pascuense, Tito mi cuñado haciendo chapitas, la Susan modelando en el escenario, Lizama comiendo completos como loco, el Alcalde preocupado ante mi arremetida de popularidad, José Luís controlando todo con su radio, la Gislena concentrada en su cartón, Alejandro pendiente a cada momento de si necesitaba algo, Claudio y Luna (los profesionales) transportando gente, la TNO original reunida, mis compañeros del Municipal, mis vecinos, otros como Medina que no pudieron estar pero dejaron su aporte, por supuesto Priscilla y Marcelo dirigiendo este gran evento, en fin tantos creando un ambiente místico.
De seguro esta actividad tendrá un gran éxito económico, el cual agradezco profundamente, pues llega en momentos difíciles y me tranquiliza, pero el verdadero éxito está en lo que lograron hacer, REUNIRNOS, ENCONTRARNOS demostrando que la comunidad tiene valor y principalmente entregarme un golpe energético tremendo, que me levanta.
Ahora me toca asumir mi propio desafío, una lucha personal contra esta enfermedad tan particular, que de seguro llegó a mi para dar mensajes a muchos, enfermedad que con la fuerza de Dios venceremos, y digo venceremos por que sé que están a mi lado.
GRACIAS
Fernando Fierro y Familia